Y digo el sistema anti-dopaje actual. No sé si Contador se habrá dopado o no, quiero creer que no. Pero existen pruebas, mínimas, pero las hay. Y no podemos obviarlas, pero este tipo de asuntos debería de tratarse con moderada mano izquierda en ciertos casos ya que se tira por la borda la carrera de un deportista.
Que te saquen del cine o de un restaurante para hacerte un control anti-doping, parece más un acoso que verdaderamente el cumplir el objetivo. Si después de más de 400 controles (que se dice pronto, pero hay que pasarlos) no se encuentra nada, y en uno se obtenemos una cantidad ridícula de unos picogramos de clembuterol, una sustancia que sirve para esconder otras (que no es dopante, pero sí prohibida) y que además, puede darse en carnes de animales... es para mirarlo más de una vez y, al menos, conceder el beneficio de la duda.
Ante la opinión popular Contador no volverá a ser el mismo. Un caso llevado de forma pésima, entre UCI, AMA, TAS, Federaciones... pasándose la pelota de un lado a otro. Repito, no sé si se ha dopado o no, pero ni son las formas, ni es el sistema idóneo. Hoy por hoy, el ciclismo ha perdido todo su caché y no para de recibir palos. Algo tiene que cambiar.
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