viernes, 4 de septiembre de 2020

SEREMOS UNOS EXPERTOS

Hace ya casi seis meses que se hizo insostenible no hacer nada frente al coronavirus. Hoy se pueden sacar muchas conclusiones, comentaré las que, en mi humilde opinión, considero reseñables:

- El coronavirus es real. Parece una tontería que lo tenga que decir pero aún hay necios que se apuntan al discurso negacionista bien porque están cansados de esta pandemia, bien porque hoy se han levantado de aquella manera.

- Manipulación y desinformación. Si antes los medios de comunicación parecían propagandísticos, ahora se han 'coronado'. Increíble que para buscar información fehaciente haya que rebuscar en internet. Ya canta mucho tergiversar hechos y decorar estadísticas según el color político de la cadena que veamos. Lo llamaban la 'Coronahisteria' y Al Rojo Vivo terminó borrando de internet sus programas del primer trimestre del año. Siempre recordaré el paso entre ser 'infectado' en China en Febrero a dar 'positivo' en España en Abril. Manipulación de masas lo llaman.

- Nos han mentido (I). Para mí lo más grave. Desde la OMS hasta Fernando Simón. Desde "España podría presentar uno o dos casos" hasta "la mascarilla no es necesaria". En ambos casos tenían información de sobra para dar indicaciones acertadas. Y quien nos indica cómo actuar en nuestro día a día para no contagiarnos, se contagia. Y luego nos tatuamos la jeta del experto epidemiólogo mentiroso.

- Nos han mentido (II). "Comité de expertos" para la desescalada que no existió, más de 15.000 muertos no reconocidos. Aún recuerdo ese día que 'resucitaron' a 2.000 personas. Y la primera semana de Marzo "teníamos un sistema sanitario totalmente preparado". Ni siquiera políticos de primera línea han mantenido las medidas de seguridad y han sido infectados.

Idiotez autonómica. Gobierno central mal y autonómico peor. Es una soberana estupidez reducir, por ejemplo, de 10 a 6 personas las reuniones en una Comunidad y en otra limítrofe no, con libre circulación entre ellas. Recomendaciones inútiles y prohibiciones sancionadoras para poder recalar toda la culpa y responsabilidad en el ciudadano. En un mismo país, con diferentes sistemas sanitarios, normas, prohibiciones, multas para un mismo problema... En vez de enfocarla solución de España para Europa (o el mundo), lo enfocamos de la Comunidad Autonómica para dentro.

- Desunión política. Que no quieran ponerse de acuerdo nunca, hasta lo podría aceptar. Con una crisis sanitaria que nos afecta absolutamente a todos, es inaceptable. Desde los congresos y cámaras hasta ayuntamientos. Utilizar un problema para crear una oportunidad dejando a los enfermos y fallecidos en segundo plano.

- Sociedad ejemplar. Y matizo. Que cuatro energúmenos, o diez, o incluso cientos, no cumplan las normas de seguridad y distanciamiento y sigan rebrotando el virus, no quita que los millones de personas y, en especial, los trabajadores que se han dejado la piel mientras la situación ya era insostenible tengan su merecido reconocimiento. La población que ha mostrado responsabilidad, coraje y solidaridad supera en porcentaje al manifestado por el congreso de los diputados, por poner un ejemplo.

Y termino: Es más fácil analizar 'a posteriori' (término simple que algunos utilizan para defender lo indefendible) que hacer una previsión de un suceso poco o nada común. Es muy difícil atajar esta situación desde todos los ámbitos. Cualquier decisión crea controversia y el tiempo no juega a favor. No soy un experto en la materia, ni lo seré. Y agradezco enormemente a todos los que han ayudado tanto en su puesto laboral como de forma altruista. Incluso ayuntamientos, que no todos están en el mismo saco. Nadie debería negar que no está siendo nada fácil.
Sin embargo, medio año después seguimos sin hacer tests masivos, ni examinar viajeros en los aeropuertos, ni controlar todo lo que entra en un país con normas desiguales, que hasta los centros médicos de localidades colindantes atajan los posibles positivos de formas distintas.

Pero ojo, la culpa al final es mía y tuya.

lunes, 20 de abril de 2020

SIN LÓGICA

Pasados más de treinta días desde que se proclamara el estado de alarma y dado que es una situación extraordinaria y difícil, sigo sin entender muchos puntos de la gestión y la antigestión de la crisis causada por el COVID-19.

No entiendo cómo desde el primer día se permitió poder pasear al perro y no se tomó ninguna medida para que los niños, que llevan más de un mes en casa, pudieran salir a la calle acompañados por un adulto, con todas las medidas de protección que debemos llevar.
Y empiezo por aquí, porque cuando vuelvo de pasear a mi mascota, tengo que extremar las precauciones limpiando y desinfectando todo lo que hayamos podido tocar o pisar. ¿Por qué el perro sí y un niño no?

Al igual que no entiendo por qué no se puede hacer deporte en solitario. Correr o montar en bicicleta sin aparecer por núcleos urbanos no debe constituir ningún riesgo.

No creo que tenga que estar confinada una familia en una población de dos mil habitantes, cuando no se extreman las precauciones al máximo en las ciudades.

No veo bien, por ejemplo, que los supermercados hubieran encogido sus horarios, acortando la hora de cierre hasta las 19:00h. cuando, en mi opinión, deberían haberles permitido ampliarlo.
Justo ahora que la hostelería está cerrada y aumenta notablemente la demanda. Justo ahora que los establecimientos deben limitar el aforo. Es decir, concentramos más gente en menos tiempo. De locos.

Tampoco veo bien que hayan restricciones de familiares en los más de veinte mil entierros que se han sucedido y que en los platós de televisión se sigan haciendo algunos programas sin respetar esas restricciones. Esto sí es de sinvergüenzas.
Seguramente sea porque ya en las ruedas de prensa diarias del gobierno no cumplen con esa distancia mínima. Y quienes salen a la palestra a dar información, consejos e instrucciones, han dado positivo. Creía que se predicaba con el ejemplo.

Pero lo que más rabia me da es la falta de unión de políticos en una pandemia que nos afecta a todos y que no debemos buscar la culpa. 
La ciudadanía le está dando una lección de compromiso, obediencia y solidaridad que veo que nunca tendrán.

Son solo algunas cuestiones. Quizás esté equivocado. Siempre será una opinión más.

martes, 21 de enero de 2020

PIN PARENTAL, ¿LIBERTAD O CENSURA?

Pues según si eres del Madrid o del Barça.
Ah, perdón, que esto no es fútbol, ¿tengo ya tu atención? Pues eso es lo que están consiguiendo de un lado y otro.

¿Es perjudicial para los niños una charla sobre la sexualidad, la filosofía, las religiones, la violencia de género? NO.
¿Es perjudicial para los niños que sus padres puedan tener libertad para censurar o censurar la libertad que enseñan estas charlas complementarias a las materias básicas? TAMPOCO.

Que los niños sepan más de todo, siempre será beneficioso. Que los padres puedan decidir si esas charlas las reciben en el colegio o se las dan ellos mismos, cuándo y cómo, es, como poco, justo.

Que nos entendamos: El gobierno con sus políticos, organizaciones y demás mandatarios nos da a entender que los contenidos que recibirán nuestros hijos serán adecuados. Bien. Me parece muy bien. ¿Y cuáles son esos contenidos? ¿Los mismos que en Cataluña? No me fío de quienes necesitaron dos elecciones en el mismo año para ponerse de acuerdo qué sillones repartirse.

La ministra de educación confirma que los hijos no pertenecen a los padres, que gramaticalmente lleva razón. Ojo, no son posesión como tal de nadie. Pero sí les pertenecen su patria potestad por lo que deben velar por su educación, formación, alimentación y cuidado.

Pero vamos para la otra parte. Resulta que empiezan a salir charlas de 'adoctrinamiento' con educación sexual avanzada (casi porno) a niños pequeños o, incluso, hasta drags queen enseñando la perversión en su plenitud. Todo son bulos. Pero lo peor, es que son bulos innecesarios. Y da que pensar.

¿Realmente hace falta la imposición de un pin parental? Pues no. Porque en los colegios ya se avisa de ese tipo de charlas a los padres antes de que sucedan.
Y es más, en España, si eres evangelista, católico, musulmán o cerrado de mollera, tienes diferentes colegios a los que acudir, dado que si no son colegios públicos, no todos los demás son privados de alta gama, también los hay concertados.
Si nuestro estado es laico según la Constitución, ¿por qué aún existe la religión como asignatura aunque no puntúe? ¿Y no será mejor que los padres o el propio niño cuando tenga la edad necesaria decida?

Y les digo yo a los políticos:
- Para los murcianos, ¿No estaréis utilizando todo esto para tapar de nuevo el #SOSMarMenor que parece que se os olvida? ¿Y no estaréis usando el pin parental para tapar los continuos casos de corrupción que no les veo aún la condena?
- Para el gobierno central, ¿No estaréis utilizando todo esto para tapar la elección como Fiscal General de una anterior miembro de vuestro partido? ¿Y no tendrá que ver esta elección con vuestros pactos con otros partidos?

El conocimiento os hará libres. La verdad os hará libres. Dejemos que los niños, sean niños. No hagamos que Sócrates y Jesucristo pierdan la razón. El desvío de atención por parte de políticos parlanchines y demagogos es demencial. Sigamos sin caer en este juego que nos divide y no nos une, por favor.